9 de febrero de 2011

Mi mejor amigo y yo

9 de febrero de 2011


Cuando se me sale lo cursi, no solo a mi novio le digo que lo quiero a ojos del mundo entero. Mi mejor amigo también debe sufrir del escrutinio público.

Yo no sé si a todo el mundo le pasa, pero yo, luego de muchos años, personas que se van, que te dicen una cosa y hacen otra y de aprender a ver más allá en la gente, puedo decir que conozco el significado de "mejor amigo". En una persona como yo, es mucho más fácil relacionarme con hombres que con mujeres, siempre he pensado que entre nosotras hay vainas malucas: envidias, molestias, algún tipo de resquemores...las viejas son más intensas, demandan más tiempo en cualquier relación o quizá porque veo en las otras viejas cosas mías que me molestan y me proyecto...no sé. Pero a pesar de tener mejor relación con hombres que con mujeres, nunca (y hasta ahora lo sé) tuve un mejor amigo. Se me hace complicado describir por qué él, qué tiene de especial para que se "gane" ese título...sólo sé que lo llevo muy adentro en el corazón.

Él y yo somos completamente distintos, él es cabeza y lógica, se logra controlar, es organizado, todo lo tiene claro...yo? por Dios, todo lo contrario.Tal vez es por eso que hacemos un buen complemento...no me importa si él me pone a mí en la misma categoría, al fin y al cabo es su vida y sus cosas, pero cuando quiero un poco de claridad en mi mundo caótico, hablo con él.

Esto es lo que conversamos:

Algún día en 2010

Me preguntó qué tanto lo quería (él sabe que yo no puedo dar ese tipo de respuestas en las que se indica con precisión una cantidad, una longitud, un volumen o en general, una medida, de lo que sea) y esta fue la respuesta:

(Algo decía antes que no recuerdo qué era)
Pero no, no estoy contenta con esa respuesta
no me parece suficiente
yo te puedo decir que cuando pienso en hacer algo, sos vos la primera persona que se me ocurre...sea lo que sea, sea ir a cine, sea que me acompañes a cosas tan mías con son mis ritos (lo de la arcilla por ejemplo), sea algo tan complicado como un viaje por Suramérica (donde tiene que ser realmente una persona con la que te entendas y podas hablar, porque son como 6 meses que la vas a ver todos los días y será tu única compañía)
y lo pienso porque te quiero, y te quiero conmigo en esos momentos
y te quiero porque me has enseñado a quererte así
y no te puedo decir: "te quiero hasta la luna" porque soy muy mala estimando distancias o cualquier otro tipo de medida, además eso no se puede cuantificar, sería una tontería, pero si te digo que te quiero porque con vos llegaría hasta cualquier lugar, llámese volcán puracé, o llámese Patagonia o lo que sea
y te quiero tanto como para poder confiarte todo


Algún día que extrañaba mucho

Yo digo:
ve
tengo muchas ganas de verte

Él dice:
y eso? te hago falta o qué?

Yo digo:
y no se imagina cuanta

Él dice:
específicamente qué te hace falta?

Yo digo:
es una pregunta difícil
y no sé que tan "acertado" sea encasillar ese tipo de cosas
a veces uno no extraña a la persona, sino como se siente con la persona
porque no todas las personas te hacen sentir igual

Él dice:
ajá

Yo digo:
y extraño sentirme como me siento con vos, y extraño hablar horas con vos, y extraño ir a tu casa y extraño a tu mamá y a tu hermana y a su familia
y extraño las pelis, las bailadas de bachata en la cocina
y extraño esa sensación como de libertad cuando estoy con vos

Él dice:
nice

Yo digo:
y extraño ir al puracé

Él dice:
je
buen viaje ese

Yo digo:
jey
vos me extrañas a mi?

Él dice:
por qué preguntas?

Yo digo:
a veces se siente bien "no sentir solo"
y aunque es mi problema extrañar o no extrañar a alguien, querer o no querer, etc...a veces...
es rico sentir reciprocidad...
y obviamente espero la respuesta más sincera
si no, pues no
si si, pues si

Él dice:
realmente no sé si es extrañar pero no hablo con alguien por horas por teléfono como lo hacía con vos... sólo un par de veces pero a una hembra que me interesaba no como amiga
nadie viene a mi casa como vos
entonces no sé si te extraño pero de alguna manera tenés un lugar único en mi vida y no vuelvo a repetir esto

Yo digo:
yo extraño llorar viendo "diarios de motocicleta" con vos

Él dice:
jajaja que conste que sólo lloraste vos

Yo digo:
yo sé que se te aguó el ojo

Él dice:
nah jajaja yo no soy así

Yo digo:
la otra vez se le aguó el ojo!!!!
no me acuerdo con qué
pero yo vi, yo vi!!!

Él dice:
eso fue la otra vez

Yo digo:
¬¬
Lo extraño…es un ser especial, es mi ser especial. Es mi amigo, y sólo con él pude descifrar lo que significa esa palabra. ¡Feliz Cumpleaños!

11 de enero de 2011

Confieso que:

11 de enero de 2011


  • La primera (y única) vez que robé fue en el Ley de Palmira y me llevé una chocolatina Jet. Mi mamá me hizo pasar la vergüenza de devolvérsela a la cajera y creo que por eso nunca más volví a robar jaja 
  • Le tengo miedo a las alcantarillas y demás espacios vacios que estén “tapados” con barras 
  • Creo que estoy enamorada y que no sé qué hacer con eso 
  • Tengo el ego muy inflado 
  • Puedo dormir hasta 18 horas sin sentirme culpable 
  • No soy hipocondriaca pero a veces aparento serlo 
  • A veces maximizo dolores para que me consientan 
  • Cuando tuve mascotas, no les presté la atención que necesitaban 
  • He sido atendida por psiquiatra 
  • Hablo sola y me invento historias 
  • Me encanta comer con las manos 
  • Mi nariz es de mentira 
  • Uso cremas para “bajar” medidas 
  • Si empiezo a comerme una uña, no puedo parar hasta comérmelas todas 
  • Mi primer piercing sí fue “rebeldía” 
  • A mis 14 me pinté el pelo de morado (pero iba a ser azul, luego de la primera lavada, quedó blanco) 
  • No puedo dormir con calzones, a menos que sean grandotes. 
  • A veces no uso las cosas “muy lindas”, por no gastarlas 
  • Sentir mucho…me asusta 
  • Puedo pasar todo un día en el trabajo, sin hacer nada del trabajo 
  • Hay gente que me irrita, pero no soy capaz de decirlo 
  • Me han gustado manes casados 
  • No me gusta mi cuerpo ahora, pero soy lo suficientemente perezosa como para no hacer nada al respecto. 
  • Juro llevar un psicoanalista por dentro 
  • Nunca pude con los dibujos libres 
  • He manipulado muchísimo con lágrimas 
  • A veces no uso calzones 
  • Uso Denorex porque me deja la cabeza como una menta y me gusta. 
  • Mi cabeza cree que tengo muchos menos años de los que me sugiere la cédula
P.D.: Feliz año nuevo!

19 de diciembre de 2010

Así soy...

19 de diciembre de 2010
Bueno, resulta que me confundí de entradas. Se supone que ésta iba a ser la de las confesiones, pero éste fin de semana he estado como en medio de una crisis que me ha trastocado el cerebro. Realmente éstas no son mis confesiones, las confesiones se las pongo después. Como éste es un blog personal donde uno puede escribir sobre lo que se le dé la gana, hoy me antojé de que usted se diera cuenta de cómo puedo llegar a ser yo. Sin más preámbulos, 35  36cosas que debe saber de mí:
  1. A veces soy como un man, no puedo hacer dos cosas al tiempo, pero a veces soy muy buena vieja: dramática
  2. Me preocupa la estética sólo cuando ya entro en decadencia...es decir, se me olvida depilarme las cejas, pintarme las uñas y no me peino 
  3. Lloro todo el tiempo y por cualquier cosa
  4. Estoy estudiando francés con una alta probabilidad de fracaso
  5. Estoy montando un proyecto de negocio: Expedición Sur
  6. Se me olvida la mayoría de las cosas
  7. No puedo dormir con medias y no puedo dormir si no tengo una almohada a lado y lado
  8. Soy extremadamente torpe. mínimo tres golpes en el día y dos morados a la semana
  9. Me quejo con mucha frecuencia, a veces hasta ser insoportable
  10. Cuando tengo sueño y no puedo dormir, me empieza a picar el cuerpo...especialmente las piernas
  11. Soy mala para los nombres, pero buena para las combinaciones entre números y letras, por ejemplo las placas de los carros. 
  12. Todavía siento que no sé qué hacer con mi vida
  13. Quedé atrapada en el pasado, nunca existirá algo mejor que  Carrusel, Baila Conmigo, El Tesoro del Saber o Alcanzar una Estrella
  14. Somatizo toda cuanta cosa me pasa; los síntomas pueden ir desde enrojecimiento de la piel hasta cálculos renales y sinusitis crónica. El más frecuente: nauseas
  15. Estoy convencida de que los hombres no sienten
  16. Me encantaría aprender a tocar guitarra, pero soy muy poco constante
  17. Me arrepiento de muchas cosas que hice, así haya aprendido mucho
  18. Quiero irme a vivir con los indígenas del Amazonas por ahí seis meses
  19. Cuando no tengo nada que hacer, me deprimo. Cuando tengo mucho que hacer, me estreso
  20. Soy muy cobarde hablando personalmente con la gente, prefiero escribir
  21. Soy demasiado soberbia. Me creo muy importante y muy inteligente. Creo que de alguna manera voy a cambiar el mundo, que soy la persona perfecta para que los científicos hagan estudios. He creado un mundo en el que para mí todo es perfecto, todo funciona a las mil maravillas porque sencillamente está regido por mí y lo que pienso
  22. Soy demasiado tonta. El solo pensar lo que acabo de mencionar me hace dar cuenta de mi grandísima estupidez. No creo que esté tan mal tener un ego tan inflado, pero para creer que entre más de 6 billones de personas yo pueda ser la que de nuevas luces al mundo, pfff muy tonto.
  23. Me gusta mi carrera, pero creo que debí haber estudiado otra cosa. Mi forma de ser no cuadra tanto en una carrera como economía...debí haber estudiado sociología o algo así.
  24. Me aterra la manera en la que a veces siento
  25. Mi "querer ser" es un insulso pajazo mental, que en el fondo quiero ser como el resto de gente, quiero tener mucha plata para hacer lo que se me de la gana.
  26. Soy demasiado afanosa. Quiero todo ya, que todo pase ya. Eso que repito de "todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora" es otro pajazo mental que me meto todo el tiempo. 
  27. Puedo cambiar de parecer en cuestión de segundos.
  28. No soy capaz de estimar medidas. El que me pregunten ¿Cuánta gente había? es un absurdo para mi.
  29. Puedo tardarme horas en el baño
  30. Tengo un insoportable dolor de cabeza permanentemente
  31. Entro en crisis por ahi cada semana
  32. Soy incapaz de levantarme temprano. 
  33. Siempre llego tarde
  34. No puedo quedarme con las cosas, debo hablarlas (o por lo menos escribirlas), sino exploto
  35. Con todo el pelo que se me cae, se puede hacer una peluca
  36. Soy incapaz de sacar la crema dental desde la mitad del tubo

16 de diciembre de 2010

Mi mágico 2010

16 de diciembre de 2010

Mucha gente hace un ejercicio interesante al final y comienzo de año. Se trazan metas para cumplir, programan viajes y planean actividades. Luego de varios intentos, y como muchas otras cosas en mi vida, eso está declarado imposible. Y no es solamente porque no quiera agendar mi vida, no es solamente porque me parece aburrido tener metas y hacer que la vida de uno gire en torno a algo que se propuso, sino que también es cuestión que sé no puedo, mi mente se siente atada y huye despavorida.

Por ejemplo, para estudiar para los exámenes de la maestría hice un cronograma divino, con los 5 componentes del examen, discriminado en temas y subtemas, con fechas exactas y demás. Estaba programado para dos meses, pero solo vine a estudiar 15 días antes de los exámenes y sin siquiera mirarlo. No sé si es que no soy lo suficientemente seria con mis cosas personales o que realmente esa es la manera como funciona mi vida ahora.

En mi trabajo las cosas son diferentes, tengo lista de to do’s diarios, semanales y a largo plazo. Está discriminado por tareas permanentes y transitorias, el calendario está repleto de cosas por hacer. Aunque la información está dispersa y a veces ni la encuentro, me siento conforme cuando al terminar del día el post-it con los diarios, está todo tachado.

Pero ante todo quiero decir que soy feliz así, no me molesta estar en ese tipo de dicotomía, me encanta que las cosas en mi vida resulten porque sí, aunque sé que indirectamente busco las cosas, no es simplemente algo que me proponga. El año pasado fue un año de cambios, éste año fue un año de sorpresas. Me encantan las sorpresas que no me espero (sí, existe tal cosa como sorpresas esperadas, por ejemplo cuando te dicen: oye, te tengo una sorpresa. Sabes que hay algo, pero sigues sin saber qué es).

2010 comenzó sin muchas expectativas, la verdad un poco desanimada porque me dio muy duro empezar mi primer año sola, pero igual había terminado el proceso de adaptarme a las cosas nuevas. Me di la oportunidad de conocerme y me encanta cómo soy.

Uno cambia, uno no va a ser el mismo por el resto de la vida, y qué mamera que eso fuera así. Antes yo era complicada, peleona, jarta, minuciosa en detalles; se me dificultaba mucho adaptarme a los cambios, era una aberración salir de paseo sin maleta y sin destino claro. Creo que el haber llegado a Bogotá, lejos de todas esas cosas que estuvieron siempre en mi vida haciendo marcación a presión, hasta ahora, ha sido la mejor y más sana decisión que he tomado. Como le dije, me di la oportunidad de ser yo, de realmente rebeldizarme con todas esas instituciones que me jodieron la cabeza y darme lugar a las cosas que me salían del corazón, tanto así que éste ha sido mi mejor año.

De los aspectos importantes, solo falta incrementar lo de la plata y procurar cuidar más mi salud. El resto, está perfecto. Me siento tranquila, recuperé la sensación de estar en el lugar que es, empecé a actuar inteligentemente y a adaptarme a mis decisiones, dejé atrás un pasado que me atormentaba y con eso se abrió un futuro que me encanta.

Me enamoré sin darme cuenta y oportunidades en el trabajo se fueron presentando; estudié muchas cosas y logré conseguir una maestría sin pagar un peso (jeje sí, pasé). Me siento libre y nada se compara con eso, descubrí lo maravilloso que puede ser dejar que la mente se escape del cerebro y se vaya a lugares raros.

Los 15 días que quedan, seguramente serán espectaculares. En 8 días me voy para mi casa, con mi familia, con mis amigos, a celebrar y con la idea de que el año que viene, será mejor que éste.

30 de noviembre de 2010

Noticias y próximas publicaciones

30 de noviembre de 2010

Yo sé que a usted no le importa lo que le prometí, que seguramente ni se acuerda que le dije que iba a publicar sobre el artículo de Maria José Martínez en SoHo, pero me puse en el trabajo de revisarlo y cumplir mi promesa, pero no pude. Iba a publicar ese post, pero le juro que estaba muy malo. Las conclusiones son: SoHo apesta y apesta mucho, yo no soy nadie para criticarle los polvos a la gente y Maria José Martínez es muy bonita pero le ha ido muy mal.

Por otro lado, le adelanto que pasé los exámenes a la maestría! Hoy revisando los puntajes me hormigueaban las manos del susto. Me fue bien y estoy feliz :) Infortunadamente todavía no sé si pasé o no en la maestría; falta enviar el pre proyecto de grado (que estoy absolutamente jodida) y la entrevista, que ahí descabezan a unos cuantos, espero no ser yo.

En éste momento me siento cansada, con sueño, de mal genio y tengo muchísimas cosas que hacer, entre ellas el proyecto de turismo, pre proyecto de tesis, curso de inglés, curso de cooperación, trabajo del trabajo, arreglos navideños en la oficina y todo es para ésta semana. Me tomo el tiempo de escribir porque a pesar de fijar los ojos, es un espacio donde me relajo y distraigo.

Comenzó diciembre y por lo general uno en estas épocas uno reflexiona sobre el año que pasó. Si usted me ha parado bolas, sabe que yo vivo en continua crisis y que esas "reflexiones" son más que recurrentes en mi, pero el punto es que el próximo mes va a estar completamente dedicado a mi, a lo que aprendí éste año, lo que me gusta, lo que no, etc. Luego no vaya a decir que qué mamera leerme, que todo el tiempo hablo de mi, que bla bla bla, porque le estoy advirtiendo. Si no quiere, pues no pase.

De antemano le pido disculpas porque esto puede estar ilógico; perdóneme si le hice perder el tiempo leyendo esto tan de baja calaña, pero ni siquiera estoy pensando. Quién sabe qué neurona es la que está procesando...seguro una de las afectadas por el fin de semana jeje.

26 de noviembre de 2010

¿Quién se cree?

26 de noviembre de 2010

He tenido ganas de escribir algo, algo sobre el mundo, sobre lo que pienso de la demás gente, ya no más sobre mí y mis estupideces. Veo actitudes, escucho voces incongruentes, veo a la gente dando tumbos. Critican, hablan, odian, aman, se creen tan importantes como para que a la otra gente le importe lo que piensan. Me da asco ver que su rebeldía es una rebeldía sin causa…o bueno, tienen causas, pero son ajenas. Les parece que está bien usar las palabras de otros para justificar su inconformismo. Todos son iguales, tratan de alejarse de sus miserables vidas amparados en defender sus derechos de libre expresión vociferando palabras soeces y diciendo: “jódanse, me importa un culo lo que digan de mi, critiquen lo que quieran que tienen su vida retorcida”. Ellos mismos están cayendo en lo que tanto critican; están hablando de los otros, de lo que piensan, de lo que creen; juzgan bajo su ojo estúpido y pequeño y se hacen los tontos con la incongruencia entre su cabeza y su lengua.

Se creen libres porque no les da pena de hablar de cómo les dan de rico por el culo, o porque se sienten capaces de decir que se fuman un porro o porque no les importa emborracharse, fumar, pelear, insultar, o porque no les tiembla la voz cuando se refieren con ofensas a Dios.

Se creen con la última verdad, creen – como yo- estar claros en todo, discernir entre lo bueno y lo malo, diferenciar entre lo cierto y lo falso. Se creen genuinos o auténticos por ir en “contra” de lo que “todo el mundo” piensa, dice o hace. Critican a los que tenemos un trabajo y estamos inmersos en un sistema, critican a los que creemos en un Dios, a los que escuchamos música comercial y leemos libros comerciales.

Y sí, me molesta la incongruencia, me choca que me exijan cordialidad y respeto cuando no son capaces de darme lo mismo. Me molesta que se crean indispensables y tan importantes como para no mirarme a los ojos cuando hablo. Me molesta en sobre manera que ataquen cuando les hace caer en cuenta de sus errores y que su prepotencia esté por encima de su sensatez.

Pero quién soy yo para hablar de otra gente, acaso me creo tan importante como para que les importe lo que yo pienso? Acaso esa soberbia que dicen que nada en todo mi ser está llegando de verdad a mis ojos y mi cabeza y no me deja ver otras cosas?

24 de noviembre de 2010

"Resuelve para i"

24 de noviembre de 2010

Confieso que “el amor” se ha cagado en mí, como antes yo me cagaba en él.

Yo creí estar enamorada dos veces en mi vida. La primera vez, fue con mi segundo novio. Yo tenía 16 y aunque nunca pensé en un futuro con el tipo, él me hizo saber qué podía llegar a ser el amor. Él es el hermano de una niña que solía ser mi mejor amiga (hablé de ella en el primer post de la amistad, por si no se acuerda, pinche aquí), tiene 5 años más que yo, y en ese tiempo era igualito a Smeagol. Nos cuadramos el día de mi cumpleaños número 16 escribiendo cosas en un papel…creo que todavía lo tengo. El tipo me conquistó con detalles: flores, cartas, palabras muy lindas. Duramos como año y medio pero no logramos sobrevivir mi entrada a la universidad. Mi mamá siempre me ha cuidado mucho y en la época de colegio, era poco lo que salía y claro, el entrar a la U uno tiene una libertad absurda que para niñas tontas como yo, es imposible de manejar. Al principio me dio durísimo, duré como tres meses con resaca, pero luego el tiempo hizo lo que tenía que hacer.

La segunda vez que creí estar enamorada, fue con mi tercer novio. Sí, justo después del que les acabo de mencionar. A diferencia del anterior, éste no tuvo que conquistarme, yo caí rendida desde que comenzamos a hablar. Es un tipo alto, inteligente, versado, recorrido, aunque menor que yo; alguna vez una vieja amiga de un amigo, dijo que él era como un "ken" pfff. Infortunadamente las cosas no terminaron igual de rápido que como empezaron, teóricamente terminamos hace como 7 años, prácticamente hace como 1. Con esto me refiero a que a pesar de que yo tuviera novio o él tuviera novia, siempre había algo. No podíamos desprendernos y cuando él iba a Palmira o yo venía a Bogotá, salíamos. Yo la embarré con él y supo aprovecharse muy bien de eso…por la culpa que yo sentía, creía que él podía hacer conmigo lo que quisiera y siempre terminaba aguantándomele cosas horribles, hasta que hace un año cortamos del todo.

Después de estas dos y otras experiencias que realmente me hicieron comer mierda, me volví prevenida, desconfiada, apenas alguien se interesaba en serio en mí yo salía corriendo, evitaba cualquier relación seria (así fue como en un año tuve como 4 novios) y creía que si evitaba enamorarme, pues no iba a llorar más. MENTIRA! Me topé con el más hdp de todos los hombres, del cual creí estar enamorada, pero viéndolo en retrospectiva, sólo estaba encoñadísima. Sin enamorarme, sin tener una relación o por lo menos un vínculo sentimental, éste man si que me hizo sufrir. “Duramos” como dos años, y lo pongo entre comillas porque como él mismo me lo dijo, entre nosotros nunca hubo nada. Nos veíamos esporádicamente, cuando las fiestas o las salidas a beber al parque así lo permitían. Él tenía otras viejas y no ahorraba esfuerzos en que yo me diera cuenta y yo como una vil pelota sólo estaba con él. Las cosas terminaron cuando ya tocaron fondo…un miércoles cuando por fin pude decirle todo. El tipo me dijo que yo era muy buena para él, y tenía toda la razón…y no es que yo fuera muy buena, es que el man es una porquería. Con él aprendí a darme a mi lugar, aprendí a respetarme y a valorarme, aprendí qué quería y qué no quería de un man; y creo que fue gracias a él que puedo decir en éste momento: estoy enamorada.

Cochi fue la primera persona que conocí cuando llegué a Bogotá y desde que lo vi, me gustó. Salimos algunas veces, pero nada serio, igual yo estaba cambiando un montón de cosas y lo que menos quería era que alguien me desestabilizara un aspecto en el que estaba tranquila. Pero pues nos empezamos a conocer y él se dio cuenta de lo grandiosa que soy (jaja). El 24 de febrero de éste año, decidimos dar un paso más y cuadrarnos. Desde entonces hemos tenido una pelea y todos los fines de semana son más bacanos que el anterior.

Las cosas van normal, sin apresurarnos y sin presiones de ningún tipo; tenemos todo el tiempo para ser. Mi novio es un tipo serio, juicioso, buen niño…muy diferente a las lacras con la que estaba acostumbrada a salir. Es medio loco y muy muy ñoño, cosa que se refleja en su particular manera de decirme que me quiere.

Ésta es una ecuación que se la dejo apreciado lector, para que la haga y se dé cuenta cuánto me quiere mi novio: "Resuelve para i: 9x - 7i > 3(3x-7u)”

Te Amo baboso, felices 9 meses