No sólo de playa vive el hombre
Hace 11 años
Tal vez aprendamos a vivir cuando ya tengamos que morirnos...pero hay que quitarse los lastres, para aprender tranquilos
“Brindo por mi Madre, quien cambió su figura por una gran barriga para que yo pudiera estar aquí; que cambió el delineador de ojos por grandes ojeras y sus noches de rumba por constantes trasnochos para que yo me sintiera mejor; que cambió su elegante bolso por una pañalera. Por tantas cosas brindo por ella, por mi madre, a quien no le importó dar todo por amor. Te amo mami hermosa! que falta me haces".Aunque mi madre nunca ha sido rumbera, sólo ahora que se metió en clases de baile para viejitos, NUNCA NADA estuvo por encima de mí. Nunca le preocupó dejar de hacer sus cosas o gastar su plata en ella porque quería lo mejor para mí. Pagó el “mejor” colegio de Palmira, una de las mejores universidades de Cali y nunca ha reparado en dejarme la puerta abierta para que yo salga a hacer mi vida. Aunque confieso que me siento extremadamente culpable por haberme venido a Bogotá y dejarla sola a ella y a mi tía en Palmira, ella me ha hecho entender que así funciona la vida y que se siente mejor sabiendo que yo estoy haciendo lo que quiero.
(Del gr. κάθαρσις, purga, purificación)
1. f. Entre los antiguos griegos, purificación ritual de personas o cosas afectadas de alguna impureza.
2. f. Efecto que causa la tragedia en el espectador al suscitar y purificar la compasión, el temor u horror y otras emociones
3.f. Purificación, liberación o transformación interior suscitados por una experiencia vital profunda
4.f. Eliminación de recuerdos que perturban la conciencia o el equilibrio nervioso.
5.f. Biol. Expulsión espontánea o provocada de sustancias nocivas al organismo
Para mí, es simplemente la forma de deshacerme de todas esas cosas que me molestan. Uno de los procesos en mi catarsis, pues es escribir...así que desde hace muchos años (pero aqui sólo voy a hacer referencia a lo del año pasado y éste...osease 2009 y 2010) vengo escribiendo cosas para mí y nunca había sido capaz de darlas a conocer, pero pues no tiene nada de malo (creo), decir un poco de lo que uno piensa, siente o se imagina. Pero oooobvio, no se crea que son buenas historias, profundas o así que valgan la pena pasarse un rato al frente del computador...para nada, pero sabe qué...no me importa! jeje
Soy una persona que valora como nada la comunicación; para mí es el éxito de cualquier relación y, es por ésto que siento que no puedo quedarme con la palabra en el tintero. Siento la necesidad de decirlo "todo", claro está que estoy plenamente consciente de la mesura. Creo tener un estilo directo y conciso, según alguien que admiro mucho me dijo que estaba entre "cervantes y chespirito (muy super-o)", pero aún con el ánimo de hablar claro, no tengo intenciones de ser elegante, lo cual en ocasiones puede hacer perder la puntualidad.
Como dice una de las mujeres más sabias que conozco: "Hay cosas que por grandes no deben decirse y otras que por pequeñas no deben mencionarse". La prudencia es el vestido de la sabiduría y sólo aquellas personas que han vivido bien, se han dado cuenta de esto. Aquí debo hacer claridad en que éste "vivir bien" se refiere a una vida con tropiezos, a una vida complicada donde haya que enfrentarse a los sentimientos (de culpa, tristeza, alegría, nostalgia, etc.). Me refiero a una vida de verdad, donde haya que tomar decisiones, donde haya que rasparse para darse cuenta que el Isodine es bueno, donde haya que agacharse para darle paso al vuelo del vecino, donde haya que soltar la paloma, porque es que todo no se puede controlar.
Éste año el proceso ha sido de cambio. Es difícil adaptarse, especialmente cuando se tiene una personalidad que le gusta lo convencional. Soy una persona que creo tener firmes mis convicciones y lucho por ellas, pero no tan pragmática como quisiera. Han habido situaciones que me han puesto frente a frente con la sombra de lo "indebido" o como ha pasado ahora último, me han puesto frente a frente conmigo misma. Y es que eso da miedo! Realmente es difícil ir atrás. ver las sombras y los fantasmas que te persiguen. Es complicado cuando no te has perdonado por cosas que hiciste antes y que de una manera u otra, aparecen de la nada.